Llego tarde a los aeropuertos para que digan mi nombre por los altoparlantes y la gente se empiece a preocupar por mí.
Llego tarde a los aeropuertos para que digan mi nombre por los altoparlantes y la gente se empiece a preocupar por mí.
En las películas cuando la gente corta por teléfono nunca dice “Chau” y después siguen teniendo buena relación, pero si uno hace eso de verdad es probable que se quede solo para siempre.
No hay otra forma de partir que no sea raudamente.
No hay otra forma de huir que no sea despavorido.
No hay otra forma de fumar que no sea como un escuerzo.
No hay otra forma de gritar que no sea como un desaforado.
No hay otra forma de dormir que no sea como un angelito.
Me metí en una librería y mientras apoyaba mi mano en cada libro apretaba la opción de marcar como leído, así que me ahorré unas 30.258 horas y unos cuantos miles de pesos.
Si la carne es débil no entiendo por qué los carteles de frágil se los pegan a las cajas.
Cuando un jugador de fútbol le da la pelota al goleador de su equipo la está dejando en buenas manos.
Cuando me disfrazo de juez me pongo trajes hechos con tela de juicio.
Me preocupa bastante lo del periodismo ciudadano. Antes me mentía un grupo de gente a la que le conocía la cara y ahora cualquiera puede hacerlo.
Cuando alguien hace la vista gorda debería ver más.

Contexto debe ser un lugar bastante grande como para que todos puedan sacar cosas de ahí.
Cuando yo era chico me decían “vas a ver, algún día van a terminar cobrando el aire”.
Y ahí tenés a las Nike AIR.