Para medir el poder de decisión de alguien lo mejor es llevarlo a una heladería.
Para medir el poder de decisión de alguien lo mejor es llevarlo a una heladería.
El Dr. Jekyll inventó la frase “no soy yo cuando me enojo”.
Dentro de unos 100 años, más o menos, van a confundir el país Antigua y Barbuda con Frida Kahlo.
Pregunto por calles que ya conozco sólo para verificar la honestidad de las personas.
En el mundo no existen dos personas que pronuncien You Tube del mismo modo.
Lo malo de discutir con un traumatólogo es que nunca da el brazo a torcer.
Lo malo de hacer planes de robo con la policía es que hay que cuidarse de no dejar ningún cabo suelto.
Cuando un daltónico cuenta chistes verdes suelen ser aburridos.
Recordé que tenía sin pagar la cuenta de la luz, lo que me convertía en adulto, así que inmediatamente la rompí, lo que me convirtió en niño.
Me estuvieron instalando una puerta blindada hasta bien entrada la madrugada.
Los eché porque se suponía que nadie tenía que entrar.
Lo que más me impactó de mi viaje al Líbano es que la frase “creer o reventar” no tiene sentido.
No entiendo por qué Páginas Amarillas es una guía y no un lugar donde venden libros antiguos.
Cometo crímenes en diciembre para pasar el verano a la sombra.
Las profesiones se llevan por dentro.
Tengo lista la remera para cuando me quede pelado.
La única forma de quedar como un duque es comprándose un castillo.
El divorcio es la prueba de que no existe la mitad entre el hombre y la mujer.
La única forma de vivir muchos años es no tener dónde caerse muerto.
Abandoné la idea de ser aviador cuando supe que el primer vuelo es el de Bautismo.
El 90% de las personas insulta a su interlocutor cuando termina una conversación. El 10% restante casi no usa el teléfono.
El Secreto Profesional consiste en que un médico le cuente a sus amigos cosas de sus pacientes sin que estos se enteren.
Llego tarde a los aeropuertos para que digan mi nombre por los altoparlantes y la gente se empiece a preocupar por mí.
En las películas cuando la gente corta por teléfono nunca dice “Chau” y después siguen teniendo buena relación, pero si uno hace eso de verdad es probable que se quede solo para siempre.
No hay otra forma de partir que no sea raudamente.
No hay otra forma de huir que no sea despavorido.
No hay otra forma de fumar que no sea como un escuerzo.
No hay otra forma de gritar que no sea como un desaforado.
No hay otra forma de dormir que no sea como un angelito.
Me metí en una librería y mientras apoyaba mi mano en cada libro apretaba la opción de marcar como leído, así que me ahorré unas 30.258 horas y unos cuantos miles de pesos.
Si la carne es débil no entiendo por qué los carteles de frágil se los pegan a las cajas.
Cuando un jugador de fútbol le da la pelota al goleador de su equipo la está dejando en buenas manos.
Cuando me disfrazo de juez me pongo trajes hechos con tela de juicio.
Me preocupa bastante lo del periodismo ciudadano. Antes me mentía un grupo de gente a la que le conocía la cara y ahora cualquiera puede hacerlo.